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Mostrando entradas de 2026

Hace siete años

​   Tal día como hoy, hace siete años, a eso de las 23.55 horas, nació el latido más importante de mi vida. Tal día como hoy, hace siete años, sostuve entre mis brazos a la razón de mis días. Tal día como hoy nació ese niño que a todos nos tiene locos perdidos y que hoy se ha levantado gritando que es su cumpleaños. Y aunque algunas personas quizás no lo entienden, él sigue marcando mis tiempos. Mis miedos. Mis ilusiones.  Porque con él, todo me sobra. Nada me falta. Y la vida tiene ese halo de bondad correteando por sus ojos. A su lado, he vuelto a ser ese niño pequeño que en su día fui.   He vuelto a jugar en el suelo.  He vuelto a perseguir una pelota. Él es mi pequeño locote .  Mi enano del alma.  Mi pequeño capitán.  Sufro como padre cuando lo veo llorar y respiro como hombre, sin que él se de cuenta, cuando lo veo reír. Algún día me sentaré a su lado y le pediré perdón por las veces que le he fallado y por hacer las cosas como las hice y l...

Enamorado de Tí

​ Hoy que miro a la vida con el sosiego de batallas acabadas, puedo gritarle a los vientos de tu calle Medina que me enamoré de ti por culpa de un susurro de tu boca, una tarde en la que mis huellas danzaban bajo la lluvia, y tu tejias nubes de color azul.   Sabía de ti por postales antiguas. Por cartas que escribieron pregoneros enamorados de tus tules. Por dobladillos del tiempo sin ennegrecer.    Y cuando te vi por  primera vez, supe que te quedarías a vivir para siempre en una costilla de mis ilusiones.   Y ahí sigues. Y ahí quiero que sigas. Acunando, como tus ojos saben, latidos y suspiros en una hoguera de abrazos.   Porque eres la brisa que se cuela por las ventanas cuando el sol dibuja calichas de sombras. Porque alimentas a la luz para que la luz ilumine con tu nombre los pasadizos de la noche.    Porque llevas en las enaguas de tu talle el dolor que sacude al mundo, a mi mundo, a nuestro mundo.   Y siempre, siempre, siempre estás e...

Lo conseguiste

​ Hay victorias que se miden en segundos y otras, mucho más valiosas, que se cuentan por cicatrices.  Y me van a permitir que encuadre la de Enric Mas en esta pasada Vuelta a España 2026 en esta segunda categoría. Después de sufrir con él, y sufrir en la distancia sus luces y sus sombras, verlo en lo más alto del cajón en Granada hace unos días provocó un nudo en mi garganta.  Lo conseguiste, Enric… Lo conseguiste… Durante años, el ciclismo fue un juez demasiado duro contigo. Te he visto rozar la gloria varias veces, soportar caídas fatales, enfrentar miedos en los descensos y cargar con el peso silencioso del "quiero y no puedo".  Otros en tu lugar se habrían rendido; la presión mediática, las dudas del entorno, las decepciones ,…  Pero tú no estás hecho de la misma pasta que la mayoría. Tu triunfo no ha sido una cuestión de vatios. Ni de piernas. Sino que ha sido una lección magistral de fe.  Cada pedalada que has dado este año ha olido a convicción, a fuerza ...

Y un día

​ Y un día decides no girar la cabeza.  Regresas a casa con la luz de la tarde besando las esquinas.   Y sientes una paz recorrer tu cuerpo cuando dejas el móvil tras la puerta de tu casa. Y un día decides no guardarle rencor al pasado. Asumir que hay personas que no apuestan por ti ni por tus talentos.  Entender que tu estás hecho de otro material. Ni mejor ni peor. Simplemente de otro material. Y un día dejas de llorar sin que nadie te vea. Sonríes a garganta completa con la escena más tonta de tu película favorita. Relees ese libro al que siempre acudes para que te zarandee las palabras.  Y un día vuelves a desempolvar tus historias aún sin escribir para escribirlas por la noche. Vuelves a ilusionarte con tu trabajo. Tus estudios. Tus rincones web´s.  Y vuelves a nadar. Y a montar en bici. Y a correr.  Y un día coges un cuaderno y empiezas a planificar ese viaje que siempre has dejado pendiente.  Miras a tu herencia a sabiendas que es lo mejor que h...

Desayuno de domingo

​ Para ser románticos no es preciso caminar abrazados bajo la lluvia de Londres, recorrer las sombras de París o atravesar en góndola el corazón de Venecia… Basta, a veces, con dejar caer la mirada en torno al mundo que a uno le rodea, y en cualquier esquina surge o encuentra esa chispa que hace latir al mundo.  Y el mundo debe de ser un lugar maravilloso para una pareja que, en un balcón estrecho y flanqueado por dos macetas cansadas, andaban desayunando sin prisas esta mañana de domingo.  Sin decorados grandiosos ni posturas estudiadas. Con apenas un par de tazas humeantes sobre la mesa, medio cruasán sobre un plato de loza y un silencio cómodo que hace que las palabras sobren. El sol se andaba despertándose a lo lejos, y supongo que habían decidido dejar que las pieles se despertaran de los sueños en aquel lugar de la casa. De su hogar. De su rincón. Contemplándolos, sentí envidia por no tener una compañía con la que hablar de la vida, de los miedos, de qué hacer después de...

Septiembre

​ Trae el calendario aroma a principio.  A presente del tiempo.  A nuevos horizontes por escalar. Trae el sol bajo sus costuras nuevos atardeceres. Repelucos en los pies.  Besos con sabor a despedida. Septiembre siempre lo he asociado a inicio de nuevos propósitos.  A final de sudores.  A inicio de agendas. Y por año que pasa, su llegada me asienta en la certeza de que la rueda ha dado una vuelta más sobre sí misma, y que ya no eres el mismo de ayer. Toca regresar estos días al lugar que te permite pagar la hipoteca.  Alojar en la memoria lo que hace días has vivido; te quedan las fotos del móvil.  Y comenzar a deshojar, lentamente, miles de pétalos con sabor a frío en sus costuras. Septiembre acaba de nacer al mundo… De ti depende que sea inolvidable… o que sea para olvidar.

Me gusta pensar

​ Rebuscando ayer tarde por entre carpetas y versos, me volví a encontrar con aquella última carta que te escribí y que jamás logré darte. Rebuscando esta madrugada entre sueños, he vuelto a soñar contigo. Y he sentido de nuevo el eco de tu sonrisa. Y he visto cómo me mirabas de reojo. Y he detenido el tiempo para ver cómo te recogías la melena en una cola alta sin espejo, y dejabas al descubierto mi talón de Aquiles… tu cuello…. siempre tu cuello. Se que ha pasado el tiempo.  Y que lo que fuimos está sepultado en una costura del ayer. Pero me gusta pensar que de vez en cuando te acuerdas de mí.  Me gusta pensar que ya no me guardas rencor por mis últimas palabras.  Me gusta pensar que, al escuchar mi nombre, la nostalgia te hace caminar por la vereda de los besos que nos dimos. Y me gusta pensar que algún día nos tomaremos un café, bajo la luz de la luna, y nos diremos todo aquello que se quedó sin decir antes del último portazo y que la piel esconde bajo un zaguán de su...

Fanfarroneando de esquina en esquina

​ La frase “fanfarroneando de esquina en esquina” la puede usted escuchar en el primer pasodoble cantado este año en el Gran Teatro Falla por la comparsa de Antonio Martínez Ares, “Los Humanos”. Y la rescato porque me he dado cuenta de que es la frase que más llevo canturreada de entre los repertorios de este año de carnaval.  Cuando estoy nadando. O me estoy vistiendo. Incluso el otro día la susurré entre mis labios mientras donaba sangre.  Fanfarroneando de esquina en esquina…  Y es que creo que Antonio jamás será consciente del talento de su pluma y lo que ésta provoca en aquellos que lo admiramos cuando nos regala sentencias como la que hoy comparto por aquí.  Es Antonio Martínez Ares, el que de joven se cayó sobre la marmita de la genialidad y nos enseña por febrero cómo le duele su alma de gaditano. Y es que si existe una ciudad en el mundo que puede fanfarronear como nadie, esa es Cádiz . Y no sólo porque la luz anda enamorada de sus calles o porque el aire ...

Ella es la Madre

​            La fe es la certeza absoluta de que Dios existe sobre los cielos infinitos, y su Madre gobierna sobre la tierra en la cual tenemos la suerte de respirar.  Y teniendo esto en cuenta, que cada uno les confiese a ambos sus cositas como el corazón les permita, sabiendo que a Dios se le siente, mientras que a Ella se le nota. A Dios se le reza. A Ella se le da las gracias. A Dios se le cuenta todo, y Ella lo sabe todo y más sin necesidad de que abramos los labios para contárselo.  Porque Ella es la Madre .  La que cuida. Protege. Vela.  Entiende. Sufre en silencio. Ama. Susurra. Enseña. Perdona. Y el resto… el resto sobra porque Ella no necesita nada más para escuchar nuestros latidos bajo el sol o la luna.  Y en una marisma de Almonte , la Virgen del Rocio, entre miradas pausadas, doblega a su antojo a las manecillas de los miedos, calmando a todos aquellos que van a buscarla para fundirse en un abrazo rendido de ...

¡Que empiece a rodar la pelota!

​ Por fin se acabó la espera y hoy, 15 de agosto, se levanta oficialmente el telón de una nueva temporada futbolística que nos traerá, al final de la misma, o llantos o alegrías. Pero hoy todo vuelve a dar comienzo, con las botas cordadas, los céspedes luciendo un verde impecable y las camisetas listas para sudarse desde el minuto uno. Vuelve esa rutina sagrada que nos mueve el corazón a muchos de nosotros. Vuelven las previas con los amigos, la alarma en el móvil de que juega tu equipo, los debates interminables sobre el VAR. Vuelven los goles en el tiempo de descuento, la pasión innegociable en las gradas, los gritos en mitad de la noche. No importa si tu equipo pelea por conquistar la gloria, si busca asentarse en la élite o si se va a dejar el alma por esquivar el descenso; a partir de hoy, todos partimos con la ilusión intacta y la tabla de clasificación a cero. A los mandos de las banquillos,  pizarras renovadas. Sobre el verde, caras nuevas dispuestas a convertirse en ídolos...

Debo y quiero seguir

Voy a escribir esta entrada en mi blog a modo de desahogo. De nota para mí. De agradecimiento. Como muchas veces hice.  Como suelo hacer cuando junto palabras y tu, que estás al otro lado de estas entradas, me lees. Espero no aburrirte esta vez y que, cuando termines de hacerlo, sonrías y te alegres por mí.  Y escribo este entrada desde el patio de mi humilde casa, un lugar que este verano me está acogiendo entre sus paredes, bien leyendo, bien guardando un silencio que me está sirviendo a gloria. Llegará un día en el que deje de vivir aquí, pero por ahora, este es mi rincón del mundo, y no hay palacio que lo iguale. A estas alturas del partido de mi vida, se que no soy perfecto, pero tambien se que no  le debo nada a nadie, y que ya va siendo hora de dejar de mirar hacia atrás.  Ya pagué por mis errores; y con creces.  He aprendido de la vida cuando la vida me ha dicho que tocaba aprender. Y es hora de comenzar a mirar hacia el horizonte.  Me ha costado sa...

La playa…

​ Refugio de secretos. Manantial de confesiones. La playa sigue siendo ese lugar donde los pies se remarcan a paso lento, bajo el son del rumor de un ola, bajo el beso callado de una marea. Miras al horizonte, y el azul cielo se mezcla con el azul mar. Paseas por la orilla, y no necesitas ropa para ir de gala sorteando piedras y caracolas. Te bañas, y te empapas con el salitre del viento, con la espuma del sol, con las sombras del tiempo… siempre el tiempo… La playa te sigue devolviendo los recuerdos del ayer. La playa te invita a enamorarte de ti mismo. La playa…

Franco Baresi, il gran Capitano

​ Hubo un tiempo en que el fútbol no se medía en kilómetros recorridos, sino en la elegancia de una mirada y en la precisión de un gesto.  Hubo un tiempo en el que el fútbol era otra cosa, un juego de hombres liderados por hombres.  En esa época dorada, portando el brazalete del Milan y el número seis a la espalda, un hombre reinó hasta convertir el arte de defender en una obra de teatro perfecta: Franco Baresi. Apodado «Piscinin» en sus inicios por su corta estatura, Baresi demostró muy pronto que para mandar en el área no se necesitaba ser un gigante, sino adelantarse al pensamiento del rival.  Nadie leyó el juego como él.  Nadie imponía en la línea defensiva como él.  Nadie hacía que los delanteros no quisieran la pelota.  Cuando el balón cruzaba el centro del campo, Baresi ya sabía cómo terminaría la jugada. Cuando el equipo se replegaba, la voz de Baresi era la que se escuchaba por encima de todas.  Su figura fue el motor silencioso de la revoluc...

El aura de Zidane

​ Zinedine Zidane es el nuevo seleccionador de Francia.   Para los que amamos este deporte, no se trata solo de un cambio en el banquillo francés; es el regreso de una leyenda viva al lugar donde construyó su mito, donde tocó la gloria y donde supo lo que era el infierno. Pero… ¿por qué todo el mundo confía en que su etapa al frente de Les Bleus será un éxito rotundo?  La respuesta no está en pizarras complejas ni en análisis tácticos aburridos, sino en algo mucho más poderoso: su aura. El divino Zidane posee una magia única, una presencia que impone respeto sin necesidad de levantar jamás la voz. Como jugador, nos regaló momentos inolvidables que definieron la historia de este deporte.   Como entrenador, demostró en el Real Madrid un talento especial para manejar un vestuario repleto de egos. Tiene el don natural de conectar con el futbolista, de entender sus emociones y de sacar la mejor versión de cada uno de ellos en el vestuario. Cuando ' Zizou ' habla, los futbol...

Maldito fútbol

​ El último libro dedicado al mundo del fútbol que me he leído en estos días ha sido "Maldito fútbol", de Toni Padilla que, con su estilo directo y cercano, me ha sumergido de golpe en un viaje que va ha ido más allá del césped, explorando las luces y sombras del deporte rey. El libro no es una simple hagiografía del fútbol.  Al contrario, si lees estas líneas, te adentras en los entresijos de un mundo complejo, donde la pasión choca a menudo con la codicia y la ambición.  Padilla no ha dudado en denunciar los aspectos negativos del deporte por antonomasía, como la corrupción o la violencia, pero también celebra la magia y la emoción que el fútbol es capaz de generar. A través de anécdotas y reflexiones muy pensadas, Padilla nos ofrece una visión personal e íntima del fútbol, hablándonos de los grandes equipos, de los jugadores de leyenda, de los entrenadores que marcaron época, pero también de los equipos humildes, de los jugadores olvidados, de los aficionados que viven el ...

CAMPEONES DEL MUNDO

​ Escribo estas líneas aun con la resaca emocional de saber que hemos ganado el Mundial de Fútbol de este caluroso año 2026. Llevo dos días intentando explicarme y explicarle a mi niño Jesús lo que estos jugadores han conseguido, pero no logro ensartar las palabras adecuadas; al final, el me pide que nos pongamos a jugar a la pelota, siendo él Unai y yo Ferrán.  Reconozco que me llevé todo el día ansioso y nervioso, y que lloré como un niño chico cuando el árbitro pitó el final, porque la mitad de mi corazón futbolero le pertenece a este equipo desde que era pequeño.  Tanto es así, que aún recuerdo el día que me encerré en el cuarto de baño de casa de mi hermana cuando perdimos con Nigeria en el Mundial del 98, (aun me pregunto que quiso hacer Zubizarreta);  o cuando vi jugar a la Selección en el Estadio de Chapin ante Alemania; o disfrutar mil veces con el 9 a 0 que le endosamos a Austria en un partido que está por méritos propios en el Lovre del balompié mundial. Tras u...

La Final

L levo varios d ías con  los nervios metidos en el est ómago  a  cuentas de este  Mun dial   al que le quedan d os partidos  para acabar , s iendo el que  me tiene sin apenas comer el d el domingo por la no che.  Y es  que, p or segunda vez en mi vida, voy a asi st ir a una  F inal  de la  Copa  del  Mundo  donde juega  mi selecci ón . Y enfrente va mos a tener al mejor rival  posible , des de el punto   de vista de la historia, de la literatura, de los sentimie ntos.   Pero  me  con sta que somos muchos los qu e  estamos as í por mor de una p elota y  veintidós   chavales corriendo detr ás  de ella ; en especial,  los que ama mos el  f útbol . T odo s  lo s  que hemos soñado  alguna vez co n marcar un gol o vestir la camise t a del e quipo de  nuestros  sueños  se resume en una línea de cal, en un césped que huele a gloria ...

El cerrojo del Mundial

​ Unai Simón, el gigante silencioso que ya es leyenda e historia del fútbol. En el fútbol moderno, donde los focos y el ruido mediático suelen devorarlo todo, Unai Simón ha elegido el camino opuesto: el del trabajo, la sobriedad y un silencio sepulcral que hoy lo corona en la cima del mundo.  Sin estridencias, pero con una seguridad de acero bajo los tres palos, el guardameta español ha firmado una gesta descomunal en este Mundial 2026 , destrozando un récord histórico de imbatibilidad que parecía inalcanzable.     El portero del Athletic Club ha echado el cerrojo a la portería de España, acumulando la friolera de 609 minutos sin encajar un solo gol .  Con esta marca brutal, Unai Simón no solo superó los 476 minutos del mítico Iker Casillas con la Selección, sino que mandó a los libros de historia los 517 minutos del italiano Walter Zenga vigentes desde el Mundial de 1990.     La hazaña se ha ido fraguando partido a partido, con una defensa imperial y un p...