Y un día decides no girar la cabeza. Regresas a casa con la luz de la tarde besando las esquinas. Y sientes una paz recorrer tu cuerpo cuando dejas el móvil tras la puerta de tu casa. Y un día decides no guardarle rencor al pasado. Asumir que hay personas que no apuestan por ti ni por tus talentos. Entender que tu estás hecho de otro material. Ni mejor ni peor. Simplemente de otro material. Y un día dejas de llorar sin que nadie te vea. Sonríes a garganta completa con la escena más tonta de tu película favorita. Relees ese libro al que siempre acudes para que te zarandee las palabras. Y un día vuelves a desempolvar tus historias aún sin escribir para escribirlas por la noche. Vuelves a ilusionarte con tu trabajo. Tus estudios. Tus rincones web´s. Y vuelves a nadar. Y a montar en bici. Y a correr. Y un día coges un cuaderno y empiezas a planificar ese viaje que siempre has dejado pendiente. Miras a tu herencia a sabiendas que es lo mejor que h...
Persiguiendo un Sueño..