Cuando el reloj de la ciudad acuartela los segundos. Cuando el tiempo es una gota de cera que discurre a velocidad de óleo. Cuando el cansancio nos vence. Y el sueño no nos deja conciliar duermevelas. Es,… en esos momentos,… cuando el que respira en Cristina sale a las calles de nuestra ciudad a proclamar, -bajo su cruz de carey-, que Él y solo Él gobierna en este embuste de vientos. Y es curioso lo que sucede en torno a su figura. Porque no necesita nada para gobernar, y lo hace desde el principio de los tiempos. Porque su nombre suena a pesar de que nadie lo nombre, a pesar de que jalen de sus sombras. Porque Él camina. Discurre. Atraviesa cada uno de los adoquines de nuestra piel,… y a veces no nos damos cuenta de que tras su figura enjuta, vencida y entregada, el Hijo de Dios hecho hombre está muriéndose paso a paso. Es lo que tiene la noche de las Esperanzas . Es lo que los silencios de San Miguel le susurran al barrio de Santiago cuando éste saca a relucir su...
Persiguiendo un Sueño..