El Icono que Eligió el Corazón Si Van Basten fue el cisne de Europa, Julen Guerrero fue el ángel de San Mamés. En una década de los 90 donde el fútbol empezaba a sucumbir a las luces de neón y los traspasos millonarios, el "8" del Athletic Club representó algo que hoy parece una utopía: la fidelidad absoluta a unos colores sobre cualquier oferta de gloria externa. Julen no era solo una cara bonita en las carpetas de las adolescentes de media España; sino que fue un futbolista de una elegancia insultante. Su llegada desde la segunda línea era quirúrgica, con una capacidad de llegada y un remate de cabeza que desafiaban su apariencia grácil. Tenía ese don del oportunismo que solo poseen los elegidos, moviéndose entre líneas como un fantasma que siempre aparecía en el lugar exacto para desatar el delirio en La Catedral . La Perla de Portugalete A diferencia de otros que buscaron el éxito en Madrid, Milán o Barcelona, Julen decidió ser el dueño de su destino en cas...
Persiguiendo un Sueño..