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Enamorado de Tí

​ Hoy que miro a la vida con el sosiego de batallas acabadas, puedo gritarle a los vientos de tu calle Medina que me enamoré de ti por culpa de un susurro de tu boca, una tarde en la que mis huellas danzaban bajo la lluvia, y tu tejias nubes de color azul.   Sabía de ti por postales antiguas. Por cartas que escribieron pregoneros enamorados de tus tules. Por dobladillos del tiempo sin ennegrecer.    Y cuando te vi por  primera vez, supe que te quedarías a vivir para siempre en una costilla de mis ilusiones.   Y ahí sigues. Y ahí quiero que sigas. Acunando, como tus ojos saben, latidos y suspiros en una hoguera de abrazos.   Porque eres la brisa que se cuela por las ventanas cuando el sol dibuja calichas de sombras. Porque alimentas a la luz para que la luz ilumine con tu nombre los pasadizos de la noche.    Porque llevas en las enaguas de tu talle el dolor que sacude al mundo, a mi mundo, a nuestro mundo.   Y siempre, siempre, siempre estás e...

Lo conseguiste

​ Hay victorias que se miden en segundos y otras, mucho más valiosas, que se cuentan por cicatrices.  Y me van a permitir que encuadre la de Enric Mas en esta pasada Vuelta a España 2026 en esta segunda categoría. Después de sufrir con él, y sufrir en la distancia sus luces y sus sombras, verlo en lo más alto del cajón en Granada hace unos días provocó un nudo en mi garganta.  Lo conseguiste, Enric… Lo conseguiste… Durante años, el ciclismo fue un juez demasiado duro contigo. Te he visto rozar la gloria varias veces, soportar caídas fatales, enfrentar miedos en los descensos y cargar con el peso silencioso del "quiero y no puedo".  Otros en tu lugar se habrían rendido; la presión mediática, las dudas del entorno, las decepciones ,…  Pero tú no estás hecho de la misma pasta que la mayoría. Tu triunfo no ha sido una cuestión de vatios. Ni de piernas. Sino que ha sido una lección magistral de fe.  Cada pedalada que has dado este año ha olido a convicción, a fuerza ...

Y un día

​ Y un día decides no girar la cabeza.  Regresas a casa con la luz de la tarde besando las esquinas.   Y sientes una paz recorrer tu cuerpo cuando dejas el móvil tras la puerta de tu casa. Y un día decides no guardarle rencor al pasado. Asumir que hay personas que no apuestan por ti ni por tus talentos.  Entender que tu estás hecho de otro material. Ni mejor ni peor. Simplemente de otro material. Y un día dejas de llorar sin que nadie te vea. Sonríes a garganta completa con la escena más tonta de tu película favorita. Relees ese libro al que siempre acudes para que te zarandee las palabras.  Y un día vuelves a desempolvar tus historias aún sin escribir para escribirlas por la noche. Vuelves a ilusionarte con tu trabajo. Tus estudios. Tus rincones web´s.  Y vuelves a nadar. Y a montar en bici. Y a correr.  Y un día coges un cuaderno y empiezas a planificar ese viaje que siempre has dejado pendiente.  Miras a tu herencia a sabiendas que es lo mejor que h...

Desayuno de domingo

​ Para ser románticos no es preciso caminar abrazados bajo la lluvia de Londres, recorrer las sombras de París o atravesar en góndola el corazón de Venecia… Basta, a veces, con dejar caer la mirada en torno al mundo que a uno le rodea, y en cualquier esquina surge o encuentra esa chispa que hace latir al mundo.  Y el mundo debe de ser un lugar maravilloso para una pareja que, en un balcón estrecho y flanqueado por dos macetas cansadas, andaban desayunando sin prisas esta mañana de domingo.  Sin decorados grandiosos ni posturas estudiadas. Con apenas un par de tazas humeantes sobre la mesa, medio cruasán sobre un plato de loza y un silencio cómodo que hace que las palabras sobren. El sol se andaba despertándose a lo lejos, y supongo que habían decidido dejar que las pieles se despertaran de los sueños en aquel lugar de la casa. De su hogar. De su rincón. Contemplándolos, sentí envidia por no tener una compañía con la que hablar de la vida, de los miedos, de qué hacer después de...

Septiembre

​ Trae el calendario aroma a principio.  A presente del tiempo.  A nuevos horizontes por escalar. Trae el sol bajo sus costuras nuevos atardeceres. Repelucos en los pies.  Besos con sabor a despedida. Septiembre siempre lo he asociado a inicio de nuevos propósitos.  A final de sudores.  A inicio de agendas. Y por año que pasa, su llegada me asienta en la certeza de que la rueda ha dado una vuelta más sobre sí misma, y que ya no eres el mismo de ayer. Toca regresar estos días al lugar que te permite pagar la hipoteca.  Alojar en la memoria lo que hace días has vivido; te quedan las fotos del móvil.  Y comenzar a deshojar, lentamente, miles de pétalos con sabor a frío en sus costuras. Septiembre acaba de nacer al mundo… De ti depende que sea inolvidable… o que sea para olvidar.

Me gusta pensar

​ Rebuscando ayer tarde por entre carpetas y versos, me volví a encontrar con aquella última carta que te escribí y que jamás logré darte. Rebuscando esta madrugada entre sueños, he vuelto a soñar contigo. Y he sentido de nuevo el eco de tu sonrisa. Y he visto cómo me mirabas de reojo. Y he detenido el tiempo para ver cómo te recogías la melena en una cola alta sin espejo, y dejabas al descubierto mi talón de Aquiles… tu cuello…. siempre tu cuello. Se que ha pasado el tiempo.  Y que lo que fuimos está sepultado en una costura del ayer. Pero me gusta pensar que de vez en cuando te acuerdas de mí.  Me gusta pensar que ya no me guardas rencor por mis últimas palabras.  Me gusta pensar que, al escuchar mi nombre, la nostalgia te hace caminar por la vereda de los besos que nos dimos. Y me gusta pensar que algún día nos tomaremos un café, bajo la luz de la luna, y nos diremos todo aquello que se quedó sin decir antes del último portazo y que la piel esconde bajo un zaguán de su...