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La Noche

​ Cuando el reloj de la ciudad acuartela los segundos. Cuando el tiempo es una gota de cera que discurre a velocidad de óleo. Cuando el cansancio nos vence. Y el sueño no nos deja conciliar duermevelas. Es,… en esos momentos,… cuando el que respira en Cristina sale a las calles de nuestra ciudad a proclamar, -bajo su cruz de carey-, que Él y solo Él gobierna en este embuste de vientos. Y es curioso lo que sucede en torno a su figura.  Porque no necesita nada para gobernar, y lo hace desde el principio de los tiempos. Porque su nombre suena a pesar de que nadie lo nombre, a pesar de que jalen de sus sombras.  Porque Él camina. Discurre. Atraviesa cada uno de los adoquines de nuestra piel,… y a veces no nos damos cuenta de que tras su figura enjuta, vencida y entregada, el Hijo de Dios hecho hombre está muriéndose paso a paso. Es lo que tiene la noche de las Esperanzas . Es lo que los silencios de San Miguel le susurran al barrio de Santiago cuando éste saca a relucir su...

Oración

​ La forma que la ciudad tiene de no apartarse del cáliz de Dios es rezando. Y cuando el rezo no basta, en Santo Domingo , cerquita de la pequeña imagen de la Virgen del Rocío , el Hijo del Cielo lo hace por nosotros. En medio de un olivar de brisas. Entre el gentío y la plebe. Entre el silencio y la algarabia de la soledad. Rezar es la forma que el cristiano tiene de hablar con Dios . Rezar es la manera que el cofrade tiene de acercarse a una imagen que, para nosotros, es algo más que Dios sin caer en la idolatría. Porque nosotros, tu y yo, al silabear un rezo , le estamos desnudando nuestra piel al que buscamos en mitad de la tempestad para que nos proteja del temporal de la vida. Y en lo que dura un padrenuestro, le contamos nuestros recuerdos. Nuestros llantos. Nuestras ilusiones. Nuestras penitas. Nuestros agobios. Nuestras desilusiones. Orar en Semana Santa es rezar al compás del vaivén de los pellizcos. Rezar en Semana Santa es pellizcar nuestras vidas al Señor de l...

Prendía a Él

Conocí una vez el amor, y el amor estaba prendía a Él .  Al replante de su cuello. Al compás de sus pisadas. A sus manos de tormentos. Al resquicio de su barba. Al rumor de su sombra. Al olivo de su espalda. A sus ojos de sosiegos. A su voz hilada en calmas. Y cuando iba a buscarle,  por Santiago   o por cualquier rincón de su alma,  el amor sólo le pedía,  que de él no se olvidara y que le diera respuestas  a sus preguntas de nácar. Y si el amor le decía,  y si el amor recontaba uno a uno los lunares  que por su piel le brillaban…  El amor sonreía,  despacito y entre sonantas  sabiendo que sólo Dios   por su boca se derramaba. Y si el amor le pedía  y si el amor descontaba  los males y los amores  que se alzaban en batallas….  el Prendimiento bajito  le mostraba sus cartas  y dejaba que los relojes cesaran todas sus llagas. Conocí una vez el amor, y el amor estaba aferrada a Él. Conocí una vez el...

4 clavos

​ 4 clavos lo sostienen a un madero. 4 verdades lo apuntalan al caer la noche. 4 cicatrices le atraviesan el alma. 4 lunas le sombrean el dorso. 4 esquinas le sostienen la mirada. 4 ríos de rezos apostillan su sonrisa. 4 escalofríos lo sepultan al regresar de madrugada. 4 caras de un mismo espejo deletrean su nombre. 4 silencios le atraviesan la espalda. 4 astillas de dolor enamoran a su piel. 4 encajes de bolillos tiene que hacer la luna, cada Martes Santo , cuando quiere verlo atravesar la ciudad. 4 golpes de realidad se dibujan ante su cara. 4 quejíos mudos se rasgan las vestiduras al intuirlo por la calle Gaitán. 4 dardos de fe lo alzan entre flores. 4 esquirlas de Verdad le besan las agallas. 4 vientos del sur le barnizan las costuras. 4 puntos cardinales rasgan por completo los mapas de sus llagas. Es el Cristo de la Defensión … El que en torno al numero 4 sigue muriendo por las calles de Jerez.

Amor De Dios

​ Dicen los que cuentan el tiempo del revés, que el Amor debe de ser de todo, menos un Sacrificio . Y si alguna vez te has enamorado hasta perder las tapaeras del sentío , sabrás de lo que hablo. Porque el Amor es confiarle a la otra persona todas tus sombras, tus miedos y tus fobias a sabiendas de que en su corazón estarán protegidas. Porque el Amor es suspirar entre suspiros al besar. Porque el Amor es lo único cierto que la piel siente cuando una certeza la hace estremecer.  Y Jerez tiene una dolorosa que, si pudiera, se clavaría uno a uno todos los pétalos de azahar del mundo en la cuenca de los ojos para volver a amar al que le dio el sobrenombre de Madre . Y por ello huye de lujos. De oropeles. De bordados de siglos. Porque Ella entregó en ese sí todo el Amor de la humanidad como sacrificio a nuestros pecados banales.  Los que seguimos cometiendo cuando dejamos de amar. Los que seguiremos cometiendo al tropezar una y mil veces con la misma piedra. Que sentido cob...

Guapa!!!

​ No existe en la ciudad, ni en ningún otro rincón del universo, una tez como la suya. Ni encontrarás un semblante como el suyo. Y nadie tiene las hechuras de azúcar como las que endulza sus labios. Y Ella lo sabe. Todos lo sabemos. Todos la amamos así.  Esa es su magia. Su encantamiento. La singularidad de su brillo.  Por eso, por Ella no pasan las primaveras.  Ni el tiempo se arruga.  Y las monedas de los rezos no tienen reversos en sus costuras.  No existe para Ella Consuelo alguno, y a cambio, cuando te pones delante de sus plantas, de un suspiro te calma todos los huracanes. Es lo que tiene ser bonita por fuera, y excelsa por dentro. Es lo que tiene ser la Madre de Dios, y deshilvanar penas junto a la patrona de la ciudad. Es lo que tiene ser, simplemente, la dulzura blanqueada de nuestras vidas. Y es que Ella... En un templo mercenario duerme el sol de su mirada, Misericordia sagrada de Jerez, su relicario. Son sus ojos el Sagrario donde el alma s...