Si echamos la vista atrás, hasta aquel Mundial de 1994 donde Estados Unidos albergó su primera gran cita futbolística, el contraste con el panorama actual es, sencillamente, abismal. Aquel torneo fue una semilla plantada en tierra árida, un intento por despertar un interés que, durante décadas, parecía destinado a ser un deporte que el americano medio observaba con recelo, casi de reojo. Sin embargo, hoy, en pleno Mundial 2026, el guion ha cambiado radicalmente. El " soccer " ya no es una curiosidad ajena; se ha convertido en un fenómeno cultural que ha tomado las calles y los estadios con una fuerza arrolladora. ¿Qué ha cambiado? La respuesta es multifactorial, pero hay pilares fundamentales. La llegada de figuras de la talla de Leo Messi y Sergio Busquets a la MLS se puede entender ahora que no solo fueron fichajes más, ya que fue un punto de inflexión mediático que legitimó la competición a ojos de un público global. A esto...