Me ha dicho Arancha con rencor… que no te perdona, querido Juan , que te marcharas como te marchaste al otro lado del cielo… y que dejaras a Cádiz como la dejaste aquel día de mayo, con los veranos atragantados y con el carnaval vestido de luto. Si Juan , de luto.. Con la mano levantada, pero de luto. Con las cejillas susurrando nuevos estribillos, pero de luto. Y con el levante desorientado por culpa de ese maldito luto que lleva tu nombre y tus apellidos; desde ese día, ya no le levanta la falda ni a Arancha ni a nadie. Arancha , la misma que tiene un hermano que es canela en rama. Arancha , la misma que prefería el atractivo cultural de Sevilla o de Madrid. Arancha , la misma que con el paso del tiempo se enamoró de tu pluma Juan , de tu valentía, de tu música,… y de tu forma de clavarle el colmillo ensangrentado al mundo, a veces diciendo de todo… a veces sin tener que decir nada....