El verano se presenta como la época mas propicia para descansar cuerpo y mente; nos abandonamos a los placeres ocultos que nos brinda una buena siesta, disfrutamos de días de sol y de playa, el despertador no existe y raro es el día en que, alrededor de una buena cervecita, no surge algún tema cofradiero para comentar; que si la nueva Carrera Oficial , que si los horarios, que si las bandas, ... Este año la cosa no tenía por qué ser distinta como otras veces, hasta que un amigo, mirándome a los ojos, me preguntó: - Y tú, ¿por qué eres del Nazareno ? La pregunta me sobresaltó, pues nunca me imaginé que alguien me preguntara por algo tan personal para mí; dejé que el silencio hiciera acto de presencia, y mirándole a los ojos, le contesté: - ¿Qué por qué soy del Nazareno ? Te podría dar razones familiares, sociales... inclusive, te podría decir que, visto la túnica morada por tradición, pero no es así. Yo soy del Naza...