Hay personajes literarios que, con el paso de los años, conforman parte del universo que nos vamos creando entre estanterías y libros. Te acompañan cuando vas de viaje. Hacen que la soledad no hiera. Te ven crecer con cada nueva arruga. Y para mí, Alatriste es uno de ellos. Y esta vez ha tocado acompañarlo a París . Junto con los de siempre. Al lado de sus inseparables. Tras esos ojos azules glaucos, el Capitán revertiano subraya el mundo que lo vio nacer para enseñarnos lo que un día fuimos y lo que el sol alumbraba entre confines de orgullo. En la punta de su espada, uno puede leer cómo se ensartan valores escritos con mayúsculas que, me temo, a día de hoy se van perdiendo por el egoísmo, la incultura y la droga del click de una sociedad dormida y manipulada. La Amistad . La Lealtad . El Orgullo . El Compromiso . El Aceptar la Vida como es, y no como se sueña que sea. El Apretar los dientes cuando la sopa está fría y hace frío en las calles. La Coherencia . El H...
Persiguiendo un Sueño..