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Misión en París

  Hay personajes literarios que, con el paso de los años, conforman parte del universo que nos vamos creando entre estanterías y libros. Te acompañan cuando vas de viaje. Hacen que la soledad no hiera. Te ven crecer con cada nueva arruga. Y para mí, Alatriste es uno de ellos.  Y esta vez ha tocado acompañarlo a París . Junto con los de siempre. Al lado de sus inseparables. Tras esos ojos azules glaucos, el Capitán revertiano subraya el mundo que lo vio nacer para enseñarnos lo que un día fuimos y lo que el sol alumbraba entre confines de orgullo. En la punta de su espada, uno puede leer cómo se ensartan valores escritos con mayúsculas que, me temo, a día de hoy se van perdiendo por el egoísmo, la incultura y la droga del click de una sociedad dormida y manipulada. La Amistad . La Lealtad . El Orgullo .  El Compromiso . El Aceptar la Vida como es, y no como se sueña que sea. El Apretar los dientes cuando la sopa está fría y hace frío en las calles. La Coherencia . El H...

Creer a ciegas

  Cuentan las Sagradas Escrituras que en el más humilde de los pesebres, María y José colocaron a Jesús y le cantaron una nana.  Y yo creo en eso que pasó hace más de dos siglos a ciegas. Creo en María como primer tabernáculo, como primera costurera de esperanzas, como primer sendero para encontrar y hallar la luz. Creo en ese Dios hecho hombre que, por mis pecados, daría su vida sobre un madero de sangre. Y creo en la honestidad del mundo, en la sinceridad de la gente buena de corazón, en la que no engaña ni hace daño. Creo que a pesar del rencor y el egoísmo que me rodea, en torno a mis nubes y mis calles, hay personas que merecen la pena, que te ponen un mensaje, que se acuerdan de mí cuando ni los espejos me devuelven los reflejos. Y es ahí cuando más creo en Dios , cuando más me doy cuenta de que la vida es… un paseo, un lienzo, un abrazo a medio despertar. Sin ese pequeño gesto de volver a nacer, la vida sería una sucesión de días sin más. Naciendo, Dios te susur...

Tu día

  Y llegó tu día, el día en el que sol no sólo brilla, sino que se declara macareno, y volviste a sonreír con la media lágrima en la boca. Esa boca entreabierta de la que me declaro devoto infinito y a la que le entrego todas las palabras que no soy capaz de pronunciar cuando te tengo delante. Esperanza , Tú no sólo eres bonita, eres el latido que mas necesitamos en el devenir de nuestros días. Esperanza , yo quisiera quererte como te quiere el cielo, o te quieren tus vecinas, o te quieren todos aquellos que lo hacen sin pedirte nada a cambio. Esperanza , balcón y horizonte, luna y sueño, poema y susurro. Eres el norte y la guía. La rama y el muro. El rezo del mediodía. Eres el abrazo y el consuelo El zaguán y el desvelo. La orilla y el revuelo. Que sabe nadie de lo que provocas cuando se te piensa. Que bonito es pensarte, soñarte, amarte; tenerte, extrañarte, vivirte;  dibujarte, hablarte, contarte;  rezarte, sentirte, silenciarse; contarte, mirarte, buscarte;...

Volver a besarla

  Creo recordar que el reloj de la pared correteaba por los escalones de las dos de la madrugada. Hacía frío y humedad. Y las farolas de la calle andaban tiritando entre escalofríos. Me había desvelado, como tantas otras veces, y tenía un mensaje en el wasap: “ te echo de menos ”.  Lo releí cien veces.  Vi la hora y hacía diez minutos que lo escribió. En ese momento,  el corazón comenzó a crecerse y el pecho empezó a desvocarse con fuerza.  No me lo pensé y contesté antes de meterme de nuevo en la cama: “ dime dónde estas y voy a buscarte ”. A los dos minutos golpearon a la puerta de la entrada. Me acerqué con los nervios en las manos. Era ella. Abrí nervioso. Queriendo abrazarla. Y al verla ahí, frente a mí, nos miramos con tanta pasión que el alma se desnudó, las miradas pasaron de los ojos a la boca, y cuando ambos pausamos los suspiros, nos besamos. Con fuerza. Con deseo. Con ese destrozo sobre la piel que solo se resana gracias a la saliva. Y de nuevo coloq...

Mi Navidad

  Desde siempre, mi Navidad comienza cuando el árbol de mi vecina ilumina la calle donde aprendí a caminar. Es justo ahí, en ese momento cuando los recuerdos sacuden lo que soy, y me doy cuenta de que al barrio la faltan saludos, y a mí me faltan abrazos. Pero la vida sigue. A su manera. A su antojo. Escribiendo con tiza de colores sobre dos rayas lo que a ella y solo a ella le sale de su alma. Y ahora ella nos dice que nos toca ser feliz; o al menos parecerlo. Toca sonreír aunque tengas el pecho abierto. Y toca buscar cobijo en torno a coplas de nana y panderetas sueltas. Y entonces es cuando me pongo frente por frente a la vida y le digo que para mí, la Navidad es un refugio de mí mismo.  Es mirar al cielo y echar de menos demasiados ojos. Es releer un camino que quiera o no quiera, me ha traído hasta aquí. Nadie es perfecto; y a estas alturas de mi vida sólo pretendo que al respirar por las noches, mis sábanas me permitan conciliar un par de rezos. Quizás algún día vuelva ...

Has vuelto...

  Y lo has hecho cuando el frío del invierno se iba acomodando en los pasillos de la ausencia.   Y lo has hecho cuando las luces de la Navidad van preparando tu parto, el parto de la azucena.   Y lo has hecho cuando ya no quedaban pétalos que deshojar, y las estampas de las carteras se estaban desgastando de tanto manosearlas.   Hace unas horas que has bajado del cielo, donde las manos de unos ángeles te han devuelto el misterio de tu sonrisa… y créeme que la vida… la vida ha vuelto a sonreír.   Porque sin  Ti , nada es lo mismo, nada es igual, todo duele, nada nos calma.   Porque contigo, el sendero a seguir sigue siendo una resolana de ladrillos y balcones verdes.   Y las  murallas , el  Arco , la calle  Parras  y todos los corazones que alguna vez se han cruzado con tus ojos, han vuelto hoy a suspirar.   Macarena , has vuelto proclamando tu pureza para que ningún arrabal se quede sin tus latidos.   Macarena , has v...