Cuenta una vieja leyenda que para que un ángel del cielo pueda ascender a Arcángel, éste tendría que completar, a lo largo de sus días, tres misiones con las que obtener el vuelo eterno allá en la Gloria. San Miguel y San Rafael fueron los primeros en conseguir tal distinción, y cada tarde animaban a San Gabriel para que se uniera con ellos… y así descansar los fines de semana a orillas del Edén. Pero Gabriel -inocente donde los hubiese-, no encontraba nunca el momento de dar el paso al frente para bajar a la tierra,… pues todavía tenía marcado en su cabeza sus dos visitas anteriores. Desde que respiró el aire que se respira por aquí abajo… sentía un dolor acariciando el destello de los recuerdos. Y albergaba miedo -mucho miedo-, sobre todo el de no volver a dormir por las noches al oír en su cabeza las voces de cientos de dedos acusándole de traidor e indolente. La primera vez que alzó sus alas por estos...