Le acabo de pedir la venia a mis sábanas tras un día de impaciencias y cansancios. Acomodo mi cabeza a mi almohada para conciliar el sueño y cierro los ojos, dejando que la música de tus últimas palabras me desnuden las prisas y los acordes de tu piel me atrapen por completo. La noche viene envuelta en lluvias y escalofríos y en cuestión de segundos te veo danzar suavemente por mi mente mientras el tiempo se detiene, se recrea, se sonríe al verte deambular por una habitación que incendias con tu risa, con tu mirada, con tu forma esquiva de acariciarme.. Dibujas sombras que intento respirar.. Navego por los suspiros de tus latidos.. Gano con tu presencia y pierdo con tu ausencia.. Juego por el borde de la felicidad que me trasmiten tus ojos, la confianza que me ofrecen tus manos, la calma y la pausa de tus silencios. Y en la distancia que nos separa te pido que vengas a mí, que te sientes junto a mí y que escuches el pálpito de este corazón que se ha encapri...