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Mostrando entradas de septiembre, 2024

El rincón de Juan

  Venía de vuelta en el tren la otra noche y me puse a escuchar, con los ojos cerrados, mis benditos carnavales gaditanos, pasando de Las Marujas a Los Templarios . Del último cuarteto del Gago a Los Aleluyas . De la dulzura de Dani Obregón cantando a la extraordinaria última actuación de Tamara Beardo en el Pay Pay. Pero fue llegar al final del popurrí de La Serenísima cuando un escalofrío negro recorrió mi mirada de arriba a abajo, sintiendo en el reflejo del cristal de mi vagón la pluma de ese indómito filósofo al que tanto echo de menos. Cuánto he aprendido de él y que bien le vendría al mundo ese colmillo afilado que de vez en cuando se gastaba el de La Laguna con la sana intención de hacer que el mundo abriera los ojos de una maldita vez y que viera el lodazal de mentiras y egoísmos que le estamos dejando a nuestros hijos.  Siempre lo admiré y lo admiraré por siempre. No escondí ni esconderé mi juancarlismo. Pero con el paso del tiempo me voy dando cuenta de q...

Espérame...

  Decir que no es una de las cosas que más trabajo me ha cost ado de este mundo, y hace unos días tuve que posponer una cita tras un atril allende la  Basílica de la Merced.   El  Hermano Mayor del Trasporte  me comprendió y meofreció su mano, anteponiendo a la persona antes que al  juntaletras , y desde entonces duermo más sosegado y sigo apretando los dientes con la ilusión de algún día recuperar ese tarro de las esencias que de vez en cuando cabalga sobre mis dedos.   No es mi momento.   No tengo nada que contar.   Me siento vacío y exhausto.   Pero sé que volveré a escribir romances y versos sobre los renglones derechos de  Dios .   Y cuando lo haga, las primeras palabras que rimaré conformarán una carta de amor hacia la  Madre de Dios  más dulce que navega por los cielos de  Jerez . La llaman de las  Misericordias , y en  Ella  se cobijan todos los susurros de las campiñas de este trocito del ...

La vida

  Recontando las cicatrices de mi alma, y a sabiendas que me queda poco para completar este camino que es la   vida , déjame que enumere que es la   vida   para mí.   En primer lugar, la  vida  es la vocecita inocente de mi niño; él me está enseñando a vaciar la mochila, a descontar el tiempo, a volver a mi infancia.   La  vida  es una pizarra en blanco que, con tizas de colores y con tizas oscuras, me ha ido enseñando a leer y a comprender los ojos de aquellos que me rodean.   La  vida  es el rescoldo que queda con el nombre de las personas que una vez formaron parte de mis días.   He perdido a mucha gente por mi soberbia, mi orgullo y mi inmadurez; aquí estoy por si algún día necesitáis algo de mí.   La  vida  es dolor… sobre todo ese dolor que se te queda en la piel y en la mirada cuando tienes que decirle adiós a una  madre  o un  padre .   Pero la  vida  también son at...