Pensaba estos días atrás sobre ese “comité de expertos” que con tanto entusiasmo, dedicación y esfuerzo han sacrificado sus vacaciones veraniegas para preparar una vuelta a los colegios segura, a tiempo y confiada. Pensaba en nuestra Ministra de Educación , en su talante, en su empatía, en su sapiencia… y en cómo se ha devanado el cerebro para que los problemas de ratio, de espacio y de personal se solucionaran antes del día 1 de septiembre. Pensaba en los equipos directivos de los centros educativos, verdaderos héroes de todo este cachondeo y que sí están a la altura de esta puñetera pandemia. Pensaba en mis colegas maestros y en mis compañeros de profesión, esos que estamos acostumbrados a recibir criticas de una sociedad que no valora nuestro trabajo y que “ahora” se están dando cuenta del valor que supone enseñar. Pensaba… Pensaba... Pensaba… Hasta que de pronto, lleno de ira, de rabia y de impotencia, detuve e...