Lean. Este verano lean. Déjense atrapar por el placer de la lectura, por el olor a historia susurrada por capítulos. Por rincones, atardeceres y besos que nos enamorarán y nos dejarán con ganas de más. O con ganas de menos. O simplemente, con ganas. Lean. Lo que sea. Donde sea. Como sea. Pero lean. Aumenten de esa forma su curiosidad, su imaginación, su conocimiento… su biblioteca vital para defenderse de este mundo cruel y manipulado. Destripen cada hoja. Cada párrafo. Cada punto y aparte. Perciban otras vidas. Asómbrense con otras miradas. Descalcen sus miedos, déjelos en silencio y camine de la mano de personajes y diálogos a conocer y a conocerse; todo libro nos deja una cicatriz en las manos después de llegar a su punto y final. Conozcan las heridas de Pérez Reverte , de Matilde Asensi , de Javier Sierra ; comprendan los sueños de Antonio Gala , de Terenci Moix , de María Dueñas ; giren la cabeza a lo que fuimos de la mano de Santiago Posteguillo , de Antoni...