Fue un suspiro.. Contenido, silencioso, amargo. Un instante.. Esquinado, rebelde, callado. De Ti brotaban mis heridas; mis heridas se perdían por tus costados. Y quise aguantarme el llanto, y el llanto calaba por los brazos, las muñecas, las arrugas de mis manos; manos que querían prenderse a Ti como lo hace el aire a los años. Fue un sólo momento.. Ese en el que los dos nos encontramos; yo llegaba con la pena descalza y Tú estabas anclado a la cruz de mis pecados. Y al verte, me quedé cosido a Ti , tal y como le sucede a la primavera con los ocasos; o a la llama de los cirios con los primeros arrumacos; o al desgaste de los besos de dos amantes desesperados... que dan su vida por consumirse en los labios del amado. Fue un pellizco en el alma.. Fue un renglón equivocado.. Fue la certeza absoluta de que no estaba equivocado... Y desde aquella tarde de verano, ando y desando los pasos, a sabiendas de que en las esquinas, Tú me estarás esp...