Tengo la sensación de que en algunos aspectos de mi vida es mi propia vida la que se anda burlando de mí, enseñándome cada vez que puede su sombría espalda, haciendo que mis perseguidos sueños sigan retrasando su llegada. Andando el tiempo he aprendido no sólo a recorrer mi camino, sino a detener la mirada en mitad del mismo para ver lo positivo que encierra cada pisada marcada. Y el fin de semana pasado volví a hacerlo. Salí de mi zona de confort y asistí al Primer Encuentro provincial sobre Turismo, Cuaresma y Semana Santa celebrado aquí al lado, en el Campus universitario de la Asunción, y por unas cuantas horas volví a sentir me un privilegiado. En su momento les comenté a los organizadores algunos aspectos que tendrían que hacerse mirar para encuentros venideros, sin acritud y desde el cariño que les tengo a más de uno… Pero a pesar de los fallos cometidos, es de recibo darle las gracias a la organización de este evento porque -sin pretend...