Diez deditos como diez solecitos tenemos los seres humanos en nuestras lindas manos… y a la hora de la verdad no los movemos por nadie. Para llegar a esta afirmación no me he tenido que quebrar mucho la cabeza, solamente he tenido que ver, leer y escuchar las noticias surgidas en los últimos meses entorno a mí alrededor, y comprobar a su vez la reacción que la masa social que me rodea ha tenido ante ellas. Es un esquema sencillo como ven, causa- efecto se podría decir. Para darle mayor contenido a esta esclarecedora teoría también incluyo la opinión de algunos contertulios televisivos, a los que desde aquí agradezco su implicación en la misma, ya que hayan dejado de salir en la tv por mí durante al menos un par de horas, y aporto las opiniones de cientos de miles de usuarios de algunas redes sociales, valedores al fin y al cabo de este pensamiento dominguero. Conclusión: no movemos un dedo. Escuchamos una noticia y agitamos el árbol de la rabia, el de la incomp...