lunes, 16 de septiembre de 2013

Relaxing


                     Una vez que la alcaldesa del Madrid de los Austrias pusiera una pica allá en Buenos Aires con el objetivo de que su ciudad -y solamente su ciudad- alcanzara el anhelado sueño de ser olímpica, me quedo con dos pensamientos. 

El primero, ¿esa mujer no podría haber ido a una peluquería el día antes? Conozco a algunas que por menos, más dinero invierten en disimular sus canas. 

Y segundo, el índice de natalidad que contempla el número de maestros liendres por metro cuadrado en Hispania sigue creciendo de manera progresiva. 

Creo que ahí somos líderes indiscutibles. 

Porque se da la circunstancia de que ya no sólo son los tertulianos de turno, esos que salen a todas horas en su tele y en la mía los que se ofrecen para dar enseñanzas a los demás sobre cualquier materia, sino que entorno a este tema del inglés cada uno de nosotros nos hemos formado una opinión y la hemos compartido rápidamente con los demás. 

Y la verdad que no me extraña, conociendo de oídas nuestro excelente sistema educativo y la manera que tiene éste de enfocar la enseñanza de este idioma en nuestras aulas. 

Si hubiesen escogido a cualquier español de los que ponemos en el curriculum vitae que nuestro nivel de inglés es medio, de seguro que lo hubiéramos bordado, soltando varios chascarrillos y contando un par de chistes a lo Paco Gandía para conquistar a todo el Hotel Hilton, levantándose éste de sus asientos para aplaudirnos ante los matices y la fluidez verbal que en esos momentos le estaríamos dando a nuestro discurso. 

Y me imagino al ministro Wert, taza en mano, diciéndose a sí mismo: "vaya país éste, aún con recortes en educación sabe sobrevivir y dar lecciones en otro idioma". 

Como ven, podrán pintarnos la cara en cualquier otra cosa, pero en eso de hablar inglés TODOS vamos sobrao, or not?