domingo, 2 de noviembre de 2014

¿De qué sirve...



                      Asomándome a esta ventana desde donde diviso el mundo, hoy me asaltan ciertas dudas…

¿De qué sirve escuchar el perdón del Presidente del Gobierno, si a renglón seguido vemos cómo se acomoda en su asiento con la sensación de que él también nos está robando, engañando, traicionando,…?

¿De qué sirve la oposición a este Gobierno que tenemos, si su proyecto para gobernarnos se basa en el manoseado y cansado “y tú más”?

Y las nuevas alternancias políticas… ¿sirven para algo?

Ustedes seguid así chavales, que ya veréis cómo nos vamos a descojonar todos cuando lleguen las urnas…  

¿De qué sirve buscar a Dios -en las maderas del arte o en el prójimo-,… si Éste está haciendo oídos sordos a nuestras súplicas, desvaneciéndose más si cabe nuestra esperanza y nuestra fe?

Quizás no fue tan buena idea esa de crearnos a su imagen y semejanza…

¿De qué sirve sentirse uno consigo mismo buena persona… si tal y como el mundo va caminando lo que te entran ganas es de masticar el mismo veneno que mastican aquellos que por norma general pisotean cabezas a sabiendas de que jamás les va a suceder nada?

Hay gente que nacieron con esa suerte…

¿De qué sirve tener miles de amigos en las redes sociales si luego no somos capaces ni de mirarnos a la cara cuando nos cruzamos por la calle; no somos capaces de compartir una cerveza con el vecino; o no somos capaces de dejarnos llevar por lo que el destino quiera que nos dejemos llevar? 

¿De qué sirve estudiar, esforzarse, pasar noches en vela ante cientos de apuntes,… si luego los requisitos que te piden para trabajar no tienen en cuenta tu ilusión, tu compromiso, tu valía,…?


Y una última pregunta que me hago antes de tomarme un ibuprofeno para el dolor de cabeza… celebrar Halloween en la baja Andalucía… ¿Sirve de algo?