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Que nadie me despierte...

Le acabo de pedir la venia a mis sábanas tras un día de impaciencias y cansancios. Acomodo mi cabeza a mi almohada para conciliar el sueño y cierro los ojos, dejando que la música de tus últimas palabras me desnuden las prisas y los acordes de tu piel me atrapen por completo. La noche viene envuelta en lluvias y escalofríos y en cuestión de segundos te veo danzar suavemente por mi mente mientras el tiempo se detiene, se recrea, se sonríe al verte deambular por una habitación que incendias con tu risa, con tu mirada, con tu forma esquiva de acariciarme.. Dibujas sombras que intento respirar.. Navego por los suspiros de tus latidos.. Gano con tu presencia y pierdo con tu ausencia.. Juego por el borde de la felicidad que me trasmiten tus ojos, la confianza que me ofrecen tus manos, la calma y la pausa de tus silencios. Y en la distancia que nos separa te pido que vengas a mí, que te sientes junto a mí y que escuches el pálpito de este corazón que se ha encapri...

Gracias..Teatro Falla

Antes de que lo vivido este año por carnavales sea un recuerdo solapado en algún rincón de mi memoria, permitidme que mi piel salde una deuda con vosotros. Como muchos sabréis, este febrero se ha tiznado de fiesta en mi corazón al ver cumplido uno de mis sueños literarios: ser letrista de una comparsa de carnaval. Un guiño que la vida le puso en bandeja a este juntaletras que cada vez que deambula por las calles de la Tacita de Plata lo hace canturreando un estribillo, la cuarteta de un popurrí o el inicio de cualquier presentación. Amo el carnaval por encima de muchas cosas, ya que me sirve como válvula de escape y continuo aprendizaje, y sólo de pensar que durante unos minutos mi nombre y mis letras han estado en los oídos de muchos aficionados, me hace sonrojar de felicidad. Gracias a todos aquellos que aquel jueves de febrero me desearon suerte y quisieron acompasar mis miedos tras unas bambalinas que saben a gloria y a nervios.. Gracias a todos aquellos...

Para necesitarte...

Necesito llegar a casa oliendo a ti. Desesperarme con tu fragancia y desnudar mi mirada ante el espejo de lo vivido. Perderme en tu universo mágico de silencios y ruidos, de luces y sombras, de prisas y esperas. Tomarte de la cintura y sortear valles y esquinas con la única intención de amarte, de buscarte, de hacerte reír por los ecos de la eternidad al contarte mis cosas ante un rostro cuajado de lágrimas que albergan tu aroma y tu paz. Necesito que me rodees con tus brazos, esos brazos que siempre están ahí dispuestos a envolverme, a apretarme, a descongestionarme el alma y a liberar mis miedos, mis angustias, mis tempestades,... Necesito una calle a oscuras, un susurro de tierra, una luna revirada en un balcón,... Necesito verte a lo lejos llegar, y liberar a los nervios para que éstos se vuelvan a perderse por los callejones de la inquietud.. y sonreír, necesito volver a sonreír ante un nuevo encuentro que jamás es igual al anterior. Necesito citarm...

Soy Cristiano...

            Desde hace muchos años, del cuello me cuelga un pequeño crucifijo de plata, sin rostro conocido, pero que para mí representa la huella del Hombre en el que creo. Se trata de Jesucristo  - el Hijo de Dios -, aquel que por mis latidos dio hasta su última gota de sangre. Lo amo por encima de todas las cosas materiales y sentimentales que me rodean, y asumo que seguirlo es atravesar a veces un remanso de paz y otras veces es caminar entre piedras y serpientes venenosas. Las mismas serpientes que se creen que pueden ofender y herir mi sensibilidad utilizando el nombre de mi deidad por carnaval; pobres ilusos que necesitan de mi credo para poder respirar. Ellos creen que blasfemando contra mi Dios y mis creencias harán que mis cimientos se tambaleen, cuando lo único que consiguen es que los mire con ternura y piedad desde la atalaya de mi fe. A diferencia de otros muchos “cristianos” exaltados que llevan meses sin pi...

Eres...

Desde hace un par de lunas ronda por mi azotea la idea de gritarle a los vientos qué eres para mí. Y lo haré como siempre lo he hecho, a mi manera y ante un folio en blanco, trascribiendo lo que mis ojos ven al perseguirte entre sueños y perdiendo el norte cuando te tengo delante. Y es que eres la lágrima ardiente entre pañuelos de albahaca.. Eres es el espejo donde las cicatrices se miran y al verse no quieren curarse si no es con el hilo de tus requiebros.. Eres la llave que me cuelga del bolsillo para entrar en el patio de los rezos, en el atrio de las melancolías, en el romance que ronda mis esquinas y tiene el sabor de tu fragancia.. Eres la marea donde la luz se baña para que yo peregrine al ir a buscarte.. Eres el cuchillo afilado que atraviesa mi pecho henchido de lágrimas para que éstas se escapen por los callejones de mis angustias.. Eres el susurro que eternamente tengo en mi boca cuando pierdo la batalla irracional de mi día a día.. Er...

¡¡Estás vivo!!

La otra noche, mientras la ciudad se iba despidiendo del bullicio de las prisas y las farolas iban coloreando la soledad de las calles, en una esquina del centro la vida me volvió a dar una guantá sin manos. No me la esperaba, pero ella actúa así, sin avisar y marcando el compás de mis horas y el vaivén de mis latidos. Y es que andaba yo preocupado por ordenar las mil cosas que tengo en mi cabeza cuando lo vi aparecer ante mí, ataviado con una simple manta, cuatro cartones roídos por la codicia y un cartón de vino en sus manos con los que calentar su piel y su sangre. Hacía frío, y mientras yo acomodaba mis manos a mi recién estrenado abrigo, él acomodaba su cuerpo a un pequeño reino de adoquines y humedades, a una nueva noche de caricias en la lejanía y a un intento de sobrevivir a espaldas de una miserable sociedad que mira para otro lado para no sentirse culpable de este puñetero fracaso. Al pasar junto a él, sentí su olor, sentí su sonrisa, sentí sus olvidos,… ...

Un eterno hombre COBARDE... y sus ETERNOS hombres bonitos

Cádiz, ven.. déjame que te tome de la cintura para dar un paseo por la orilla de tus susurros, y permíteme que dibuje sobre la caricia de cada ola la historia de un niño que se hizo grande entre cobardes y milagros . Prometo que no te entretendré mucho.. Sé que llevas unos días cosiéndole al atardecer sombras y ecos donde los suspiros pedirán perderse entre tipos y coloretes; sé que estas sacándole brillo a los zaguanes de las casapuertas para que las voces que hablan por ti contagien de vida a propios y a extraños; sé que te están dejando reluciente ese castillo de papelillos donde las ilusiones se maquillan con esperas y nervios;… pero yo necesito contarte la historia de uno de los tuyos. Así que, descálzate y ponte cómoda.. Se trata de uno de esos requiebros al que tú le distes la vida -un mes de febrero-, y que nació con el don de quererte y de llevarte entre sonrisillas por todos los confines del mundo. Se trata de uno de esos locos de atar que doremif...