domingo, 26 de febrero de 2017

Eres...



Desde hace un par de lunas ronda por mi azotea la idea de gritarle a los vientos qué eres para mí.

Y lo haré como siempre lo he hecho, a mi manera y ante un folio en blanco, trascribiendo lo que mis ojos ven al perseguirte entre sueños y perdiendo el norte cuando te tengo delante.

Y es que eres la lágrima ardiente entre pañuelos de albahaca..

Eres es el espejo donde las cicatrices se miran y al verse no quieren curarse si no es con el hilo de tus requiebros..

Eres la llave que me cuelga del bolsillo para entrar en el patio de los rezos, en el atrio de las melancolías, en el romance que ronda mis esquinas y tiene el sabor de tu fragancia..

Eres la marea donde la luz se baña para que yo peregrine al ir a buscarte..

Eres el cuchillo afilado que atraviesa mi pecho henchido de lágrimas para que éstas se escapen por los callejones de mis angustias..

Eres el susurro que eternamente tengo en mi boca cuando pierdo la batalla irracional de mi día a día..

Eres la única que dejo pasar a la séptima costilla de mis silencios..

Voy a tu encuentro y me abres de par en par los ecos de tus abrazos para no decirme nada y decírmelo todo a la vez, porque eres mi vez, mi todo y mi nada.

Eres la que recorre el perfil de mis sombras cuando la noche recoge velas y descuenta tiempos..

Eres la quietud de mi mirada cuando ésta enloquece de impotencias..

Eres el trazo imperfecto de mis huellas, esas que jadean entre dunas y dudas..

Eres la palabra inacabada, el idilio inacabado, el verso inacabado al que le pondré el punto y final cuando Tú quieras que se acabe..  

Eres la cuerda del equilibrio donde merodean las teselas de mis lamentos..

Eres el obrador donde mis huesos se hicieron al calor de tus fogones, al consuelo de tu hermosura, a la zozobra de mis inquietudes..

Eres la fuente de vida donde bebo cuando mi sed me sumerge en tinieblas..

Nos sobran los motivos para querernos y querernos es el motivo que jamás nos sobrará en esta vida,.. y en la próxima,… y en las que tengamos que vivir.

Porque eres…

El pétalo que mi voz recoge del suelo cuando me quedo sin fuerzas para hablar..

Eres el reflejo de mi sangre, la risa envuelta en emociones, el pellizco despertando alegrías..

Eres mi paz, mi sosiego, mi calma; mi quietud, mi reposo, mi ancla; mi principio, mi camino, mi final;…

Y eres, siempre lo fuiste y siempre lo serás, la locura de este escribano que siempre vuelve a Ti cuando se pregunta si merece la pena respirar..


Gracias -una vez más-, por no dejarme caer..   

Fotografía: José Soto