domingo, 16 de agosto de 2015

Un lumbreras, vamos...


Según el Diccionario de la Real Academia Española, la tercera acepción de la palabra lumbreras hace referencia a la persona que brilla por su inteligencia y por sus conocimientos excepcionales en alguna materia determinada.

Y pongo las dos manos en el fuego y no me quemo a que el encargado de diseñar el carril bici en nuestra tierra de lumbreras tiene bastante poco.   

Estoy deseando de echármelo a la cara para decirle: ¿Cómo se puede ser tan torpe sentrañas mías?

Torpe para no darse cuenta de que hay zonas de la ciudad donde el carril bici no tiene ningún sentido práctico.

Torpe para cargarse zonas ajardinadas, para poner esos pasos de peatones sobre-elevados en el acceso a otras calles que son un disparate y para dejar aceras prácticamente intransitables por parte de peatones, carritos de niñera y/o sillas de discapacitados.

Y torpe, muy torpe -de los de paguita estatal-, para hacer en la zona de Cuatro Caminos un auténtico desastre.  

Porque vamos a ver… ¿no te ha dicho nadie que esa zona es un punto caliente de tráfico debido a la masificación de coches que suben buscando el centro o la ronda… y que bajan buscando la zona sur y la bahía en hora punta,… y que al reducir el número de carriles la montonera que vas a proporcionar ahí va a ser de órdago e incomprensible?

Ya le he dicho al del bar de allí que me reserve una mesa a eso de las nueve menos cuarto,… porque a partir de septiembre eso va a ser un auténtico espectáculo de cláxones, autobuses y madres al volante con el ansia de llegar a tiempo para dejar a sus hijos aparcados en la puerta de los colegios.


Por ahora el lumbreras se está luciendo por la zona de Cuatro Caminos… ¿qué pasará cuando el carrilito llegue a la zona de Madre de Dios?