domingo, 19 de octubre de 2014

¿Tendrán poca vergüenza?


Había un capítulo de la mítica serie Aquí no hay quien viva donde aprendí que el ciudadano de a pie tiene que desconfiar de los bancos, puesto que no te puedes fiar de un lugar donde hasta para firmar un simple ingreso te ofrecen un bolígrafo atado a un mostrador.

Y hojeando las últimas noticias acerca de los bancos y sus tarjetas black,  lo que tienen atada y más que atada estos consejeros y altos cargos al nudo de sus corbatas es una descarada e insultante poca vergüenza.

Vergüenza que por otra parte jamás le harán daño, puesto que para llegar hasta donde han llegado, viviendo al ritmo que marcan sus coches de lujo, sus yates y sus contactos,… de seguro que habrán tenido que comprar -y seguirán comprando-, a decenas de  jueces y abogados.  

Y si no, démosle tiempo al tiempo.

Da asco el escuchar en lo que estos miserables se han ido gastando un dinero del que podían prescindir, puesto que ya disfrutaban de unos sueldos inimaginables.

Da asco el ver cómo se están riendo de nosotros cada vez que salen en los medios alegando que ellos no sabían nada de la procedencia de este dinero.

Y sobre todo, da asco el saber que existe tanta desigualdad cuando hay personas cuyo final de mes lo empiezan el día quince, y que tienen hipotecados hasta los sueños; que hay personas que cuando al echarse las manos a los bolsillos, sólo recuentan monedas de céntimos; que hay personas que con un simple resfriado que padezcan en los próximos meses se les desmontará todo el presupuesto familiar;…

Que no me hablen ahora de “presuntas inocencias” porque en este país hay expertos en vendarnos los ojos, en que miremos para otro lado y en aceptar que nos las sigan metiendo doblada hasta Toledo.   


Lástima no tener cerca un bazoka y  la cabeza fría…