Ir al contenido principal

Marco Van Basten



El Cisne que Desafió a la Gravedad


Hay futbolistas que ganan títulos y otros que, simplemente, redimen al espectador


Marco van Basten pertenecía a esa estirpe de elegidos que transformaban el césped en un escenario de ballet. En el Milán de finales de los 80, no solo vimos a un delantero; vimos la personificación de la estética funcional.


Lo que hacía a Marco único era su capacidad para armonizar un cuerpo de 1,88 metros con una coordinación propia de un peso pluma. No era solo potencia; era un control orientado que eliminaba defensas con un sutil giro de cadera. 


Su gol en la final de la Eurocopa del 88 quedó grabado en la retina mundial, pero fue en San Siro donde alcanzó su plenitud mística. Allí, bajo la batuta de Sacchi, Marco fue el vértice perfecto de un equipo que cambió el fútbol moderno.

Sin embargo, la carrera de Van Basten es también una de las crónicas más desgarradoras del deporte. Sus tobillos, de cristal ante la dureza de los defensas de la época, nos privaron de su magia demasiado pronto. Se retiró con solo 28 años, dejándonos ese vacío existencial de quien sabe que lo mejor aún estaba por llegar.


"Verlo caminar hacia el centro del campo en su despedida, con esa chaqueta de ante y lágrimas en los ojos, fue el funeral de nuestra inocencia futbolística."


Marco no solo marcaba goles; esculpía momentos. 


Fue un delantero que jugaba con frac en un mundo de guerreros. 


A día de hoy, cuando buscamos la definición de un "nueve" perfecto, el nombre del Cisne de Utrecht sigue siendo la respuesta corta, elegante y definitiva. 


Su legado no son solo sus tres Balones de Oro, sino ese suspiro de admiración que aún surge al pronunciar su nombre.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Yo me enamoré de ti..

           Permíteme que levante la mano y que escriba lo que mi corazón siente cuando tu nombre seduce una vez más a mis labios. Permíteme que sea un arrabalero más entre la chusma selecta que escoge tus canciones para poder vivir sin anclajes sobre los atardeceres apaleados de este mundo.   Permíteme que me empape una vez más de tu pluma, del brillo bohemio de tus ojos, de tus muñecas condenadas, atadas y maniatadas a una guitarra y que sólo se liberan cuando tu voz le susurra a Cádiz que esa costilla de tierra millonaria es tu única patria, tu único cielo, tu único universo. Ser de ti es un lujo que la vida me tenía reservado en la esquina   de un pasodoble interminable, de esos que tú compones sin miedo, sin coloretes, sin purpurina caduca y sin febrero que deshojar, y que cuando mi garganta me lo canta por lo bajini, mi piel se eriza y se desgarra como si yo fuera un nostálgico comparsista que se la da de artista.   ...

Se muere...

El centro de Jerez se muere. Está sentenciado. No tiene remedio; lleva meses desahuciado, y sólo falta poner sobre su lápida vital la fecha de su defunción. Duele escribir con la cólera entre los dedos y la impotencia en los labios, pero más duele ver como el jerezano de a pie mira para otro lado y saca su mirada conformista una vez más. Y como yo escribo en base a lo que siento, y de conformista ya me queda poco, junto palabras desde la rabia, la furia y la resignación que me trasmiten los ojos de esos amigos que en su día apostaron sus ahorros y sus sueños en levantar un negocio en el centro, … y ahora ven cómo el centro se va convirtiendo en un desolador cementerio. Y ya saben lo que uno encuentra cuando visita campo santo: recuerdos, nostalgias, humedades, … Quizás por eso las grandes firmas huyan despavoridas de sus enclaves estratégicos sin mirar atrás, antes de que sus clientes les paguen con coronas de flores. Quizás tenga que ver algo las chapuzas de a...

Un eterno hombre COBARDE... y sus ETERNOS hombres bonitos

Cádiz, ven.. déjame que te tome de la cintura para dar un paseo por la orilla de tus susurros, y permíteme que dibuje sobre la caricia de cada ola la historia de un niño que se hizo grande entre cobardes y milagros . Prometo que no te entretendré mucho.. Sé que llevas unos días cosiéndole al atardecer sombras y ecos donde los suspiros pedirán perderse entre tipos y coloretes; sé que estas sacándole brillo a los zaguanes de las casapuertas para que las voces que hablan por ti contagien de vida a propios y a extraños; sé que te están dejando reluciente ese castillo de papelillos donde las ilusiones se maquillan con esperas y nervios;… pero yo necesito contarte la historia de uno de los tuyos. Así que, descálzate y ponte cómoda.. Se trata de uno de esos requiebros al que tú le distes la vida -un mes de febrero-, y que nació con el don de quererte y de llevarte entre sonrisillas por todos los confines del mundo. Se trata de uno de esos locos de atar que doremif...