Hoy es 24 de Mayo.













Rendido a tus plantas me ofreciste tu mano

el tiempo que la niñez a uno lo vestía,

despidiéndome con un beso al llegar el mediodía

intuyendo que jamás me separaría de tu lado.


En los muros del Oratorio fui creciendo

me enseñaron a quererte un poquito cada día

siendo aquel legado la mayor alegría

cuya huella no puede borrarla ni siquiera el viento.


Iba a verte cada mañana a tu capilla

me acomodé en tu auxilio haciéndome un hombre

mi corazón se desboca al pronunciar tu Nombre,

germinó en mi interior la fragancia de tu semilla.


Llevo por bandera el ser Salesiano

es mi faro la estela de tu estrella

la mas radiante, la mas sencilla, la mas bella,

la que debería de guiarnos a todos los cristianos.


Para aquellos que te pusieron en mi camino

solo tengo palabras de agradecimiento

pues sin darse cuenta reforzaron los cimientos,

siendo Tu sonrisa el mejor de los destinos.


Sabes que me ofrezco a Tí

confiando mi cuerpo y mi alma

compartiéndola con aquella que me otorga la calma,

Virgen Santísima, Ruega siempre por mi.